Hace cuatrocientos años una luz Dios encendió
para guiar a los hombres en el centro del Perú
hoy aquella luz sigue alumbrando como el sol,
siguiendo a Jesucristo por la senda de su amor
Coro:
Es la Iglesia ayacuchana cuya vida es misión
continuemos realizando el mandato del Señor.
Ir por todo el mundo a anunciar la salvación (bis)
Muchos esta luz quisieron apagar
el odio y la violencia no la pudieron sofocar
pues las promesas del Señor se cumplirán
las puertas del hades nunca prevalecerán
Ella nos invita a vivir en la verdad
y anima siempre al hombre a no caer en el mal
acojamos la gracia que el Paráclito nos da,
con la fuerza del bien lograremos libertad
Desde Parinacochas hasta Huanta y La Mar
llevemos el amor que nos dio el Señor Jesús
con Santa María como guía en la misión
no tengamos miedo de entregarnos al Señor